Fue hace 25 años... E.T. me miró a los ojos
Ya han pasado 25 años y sigue estando ahí, en nuestras retinas, en nuestras conciencias.
E.T. fue un personaje con el que Spielberg logró dar en el clavo. La amistad de este tierno extraterrestre y un niño (todos recordamos a Elliot, aunque no pudiera retomar su carrera de actor, al contrario que Drew Barrymore, su hermana pequeña en el filme).
Es extraño pero lo recuerdo. Recuerdo ese verano de 1982 cuando fui con mis padres a un cine de Madrid (yo rondaba los 5 años, no sé el mes exacto que era así que desconozco si ya los habría cumplido).
Entré en el cine con uno de ellos (creo que mi madre) mientras mi padre se quedaba fuera con mi hermano pequeño tomando un helado.
No me enteré muy bien de la historia entonces, solo me quedé con que E.T era un pobre extraterrestre perdido en la Tierra que lo estaba pasando mal y un niño algo asustadizo le encontraba, le escondía en su casa y le protegía. De ahí surgía una relación de amistad y cariño que enternecía.
A lo largo de los años, volví a verla en TV, en reposiciones, etc. Nunca sentí lo mismo que aquella primera vez en el cine. Cuando E.T. me miró a los ojos, yo era niño y no había problemas de ningún tipo.



Cinelandia dijo
Película redonda, sí señor. Una de las mejores de Spielberg: totalmente personal (con su spielbergiana familia desestructurada, su mensaje de amistad, sus extraterrestres más humanos que los humanos, su peculiar humor etc.) sin caer en la ñoñería y con un personaje, E.T., que inmediatamente pasó a la historia del cine. ¡Y qué pedazo de banda sonora a cargo del gran, gran John Williams!
12 Junio 2007 | 04:33 PM