Salir airoso
Cuando uno se vuelve ajeno a la vida, da la espalda a miradas y entonces desemboca en calles que no siempre son atajos.
Y al elegir la última fila te estás abocando a la salida. Sin darte cuenta.
Eso aprendí hace muy poco. Mañana... ojalá pueda seguir aprendiendo.
Ayúdame Humphrey, tú siempre salías airoso.




Xavi dijo
eso, eso, amigo... que nunca dejen de pasar cosas con las que aprender...
abrazos!
20 Junio 2007 | 06:11 PM