La vida interior de Martin Frost: el azar no acompaña

A estas alturas no es necesario presentar a Paul Auster.
Casi todo el mundo sabe que se trata de un genial novelista norteamericano que ha hecho de Nueva York la referencia ineludible de sus obras. En ellas mezcla las casualidades, el azar, los caminos por encontrar...
En esta ocasión el autor se pone al frente de la cámara (por segunda vez, tras 'Lulu on the bridge') y se lanza a rodar 'La vida interior de Martin Frost', que aborda la historia de un escritor que se centra en otro escritor (teóricamente la película se basa en una de sus mejores novelas "El libro de las ilusiones" pero cualquier parecido a esta obra es pura coincidencia).
La realidad es que descubriremos a cuatro protagonistas que tratan de mantener un poético viaje centrado en un artista literario y la supuesta musa que se le aparece de repente, cuando él se había retirado a descansar a la casa vacía que le prestan unos amigos.
David Thewlis es el protagonista. Irène Jacob, su supuesta musa. La hija del propio autor, Sophie Auster (con mucho encanto) es la musa de otro escritor (en este caso frustrado), que interpreta Michael Imperioli. La que más logra transmitir es Jacob aunque no lo suficiente. No hay mucho que "rascar" salvo algún plano poético y breves diálogos que tratan de mezclar humor y melancolía (por desgracia sin conseguirlo).
Resulta encomiable el esfuerzo de Auster pero fallido su intento. Como era previsible, le salen mejor las novelas que el cine (aunque el guión de 'Smoke', que escribió junto a Wayne Wang sea una pequeña maravilla).
'La vida interior de Martin Frost' supone un irregular resultado para una película sin muchas pretensiones que de haber rodado alguien que no fuera Auster no hubiera recibido tantas críticas pero tampoco tanta repercusión.



Cinelandia dijo
Usted lo dice muy bien: ser un buen escritor no te convierte automáticamente en un buen cineasta.
Saludos!!
10 Diciembre 2007 | 12:59 PM