Fito y Fitipaldis ponen fin a su gira en Madrid

No podía ser de otra forma. La noche terminó con lágrimas de despedida. Fito Cabrales y su banda 'Fitipaldis' pusieron punto y final a una exitosa gira en el Palacio de los Deportes de Madrid el pasado domingo 30 de diciembre, en la víspera de fin de año.
Han sido más de 100 conciertos para Fito y su banda, (Carlos Raya a la guitarra, Niño Bruno en la batería, Candy Caramelo en el bajo, Javier Alzola en el saxo y la percusión, y Joserra Semperena en el Hammond) recorriendo muchísimas ciudades de la geografía española para presentar su último disco ‘Por la boca vive el pez’. Este trabajo mantenía el nivel del exitoso "Lo más lejos a tu lado", que catapultó a Fito al primer nivel dentro de la música española.
16.000 personas vibraron con joyas como "Viene y Va", "Me equivocaría otra vez", "Rojitas las orejas", "Un buen castigo" o "Soldadito Marinero".
El punto final llegó tras casi dos horas y media, con "Acabo de llegar" y lágrimas en los ojos de Cabrales, un rockero impenitente que aún tiene mucho que decir. La gira deja tras de sí un balance de 700.000 personas que han podido presenciar su directo. Fue un broche de lujo, tras recibir hace semanas el Disco de diamante por los más de un millón de discos vendidos a lo largo de su carrera con 'Fitipaldis'.
Un infravalorado telonero de lujo
Quique González, el mejor "escritor de canciones", como lo presentó Fito, jugaba en otra liga. Fue un telonero de lujo que no supo aprovechar la ocasión para enganchar a los cerca de 7.000 espectadores que estaban ya dentro del recinto cuando comenzó su actuación. Quique es un gran artista y sus siete discos repletos de grandes canciones cargadas de poesía así lo acreditan.
No obstante, es demasiado arriesgado tocar temas como "Backliners", "Ladydrama" o incluso su exitoso "Aunque tú no lo sepas", ante un público que no le conocía. Obras como "Bajo la lluvia" o "Salitre" mantienen un buen nivel con el paso del tiempo. Pero tampoco cuajaron. Una pena.
Incluso temas animados como "Hay partida", "La casa está vacía" o "Avería y redención", dejaban algo fríos a los neófitos.
Solo "Vidas cruzadas" o "Miss camiseta mojada" parecían animar al público. No era el recinto más apropiado para Quique y los suyos ('La aristocracia del barrio'), que brillan mucho más en salas con un nivel de recogimiento más pequeño.
ALBERTO QUINTANILLA



Jaime Lorite dijo
Excelente crónica. A mí Fito me gustaba mucho más en Platero y tú, pero dentro del pop-rock y, en general, de lo que se puede oir cuando enciendes la radio, Fito & Fitipaldis me parece de lo más potable. Me gusta bastante, sí.
¡Me alegro de tenerle de vuelta!
¡Un saludo, y feliz año!
2 Enero 2008 | 11:11 PM