'Los cronocrímenes': La momia rosa se queda a medio gas
Tras una temporada de espera por fin logré encontrar el hueco necesario para coincidir con mi amigo Miguel Ángel Escudero y abordar juntos en pantalla grande el debut cinematográfico de Nacho Vigalondo: "Los Cronocrímenes".
Mucho se ha hablado de esta película, casi convertida en uno de los paradigmas de la ciencia ficción nacional, generando opiniones contradictorias y una gran expectación, avalada por los problemas que tuvo su director para lograr una distribuidora en España que la estrenara. Finalmente fue Versus Entertainment quien aceptó el reto, tras ver que los norteamericanos de United Artists preparaban un remake sobre esta historia.
En "Los cronocrímenes", con pocos elementos, Vigalondo crea un universo absorbente con un personaje que viaja en el tiempo tras observar a través de unos prismáticos a una joven desnuda en un bosque. Cuando se acerca a ella, la ve inerte en el suelo y en ese momento una momia rosa le ataca con unas tijeras...
Esta idea inicial de alto nivel válida para un cortometraje (igual que su aclamado "7:35 de la mañana", nominado al Oscar) se va alargando, a ratos innecesariamente, a ratos con momentos buenos porque la historia atrapa. No obstante, hay carencias evidentes: aparte de un flojo tramo final de la película, algunos diálogos parecen forzados. Luego está también el hecho de que Vigalondo es mejor director que actor, aunque aquí haya decidido pluriemplearse. Se percibe rápidamente al verle actuar que no es De Niro. Pero Karra Elejalde tampoco es Marlon Brando o al menos no se asemeja a él ni de lejos en esta cinta. Además, el personaje de Bárbara Goenaga parece desaprovechado mientras que Candela Fernández tiene un papel casi testimonial.
Pues bien, a pesar de estas carencias, "Los cronocrímenes" supone un punto de frescura y originalidad ante la falta de buenas ideas en el cine español. Porque aunque muchas veces se quiera mirar para otro lado, en España no abundan, por desgracia, las películas de nivel. Las que harán historia. Las que se pueden revisionar con gusto con el paso de los años.
Tampoco "Los cronocrímenes" será una obra maestra, como muchos seguidores del de Cabezón de la Sal se empeñan en decir. Pero tampoco es un filme infumable a olvidar a las primeras de cambio, como tantos detractores aseguran. A fin de cuentas, se queda a medio gas, en una apuesta irregular con momentos inteligentes, manejo notable de la cámara y un guión más que interesante que podía haberse rodado con más medios y quizá otros actores.
Seguro que en la próxima Vigalondo, con más medios, hará algo aún mejor.





Escudero dijo
Totalmente de acuerdo. Un artículo-critica escrito con mucha elegancia, que demuestra tu apoyo a los nuevos cineastas.
Sigue así.
21 Julio 2008 | 02:54 PM