Análisis de películas inolvidables (sin spoilers) 2: ‘DESAYUNO CON DIAMANTES’
‘Desayuno con diamantes’ (Blake Edwards, 1961) no es una película perfecta. Ni falta que le hace. Tiene otras virtudes, como lograr despertar emociones, mostrar suspiros y ofrecernos a la Audrey Hepburn más encantadora que uno se pueda imaginar.

Acompañada de un destacado George Peppard, muchos años antes de convertirse en ese líder irónico llamado Annibal Smith en la exitosa serie de acción “El equipo A”, Hepburn da vida al personaje que marcó su carrera (incluso por encima de su inolvidable ‘Sabrina’, de Billy Wilder, en 1954). También hay secundarios de lujo como Mickey Rooney, Patricia Neal o Buddy Ebsen.
En ‘Desayuno con diamantes’, el director Blake Edwards realiza, basándose en la obra homónima de Truman Capote, un retrato de dos personajes atormentados y solitarios. Se trata de Holly Golightly (Hepburn) y Paul Varjak (Peppard). Mientras una es una joven vividora acostumbrada a alternar con hombres diversos de elevado nivel económico, el otro es un escritor del montón que vive de las ayudas que le ofrece una amante ocasional. Pero aunque Peppard es el galán teórico de la cinta, queda en seguida desdibujado y en segundo plano ante el personaje central, la propia Holly, que es quien encarna esa libertad anhelada por muchos seres humanos. Holly es quien guía la historia y la que va haciendo que todo desemboque hacia un final, distinto al de la novela (quién sabe si mejor o peor), pero creíble.

El filme está impregnado de un claro romanticismo a medio camino entre la comedia y el drama que te hace sentirte parte de una pequeña historia. Es imposible no amar a Holly y quedar embobado mientras canta junto a la ventana esa canción impagable llamada ‘Moon River’, de Henry Mancini, autor también de la Banda Sonora.
Destaca además la buena introducción visual en los títulos de crédito iniciales, que hizo que miles de turistas de todo el mundo, al llegar a Nueva York, sigan corriendo a fotografiar ese callejón en que Audrey Hepburn se toma un bollo mientras observa un escaparate de la famosa joyería Tiffany’s.

Hepburn se convirtió gracias a este personaje en un icono muy atractivo y hoy en día se siguen vendiendo decenas de artículos con su rostro en este filme: bolsos, camisetas, chapas, etc. Y parece que está de moda porque se ven a menudo por todo Madrid (y en otras ciudades). Un ejemplo más de que ‘Desayuno con diamantes’ hizo historia. Dejó una huella importante en una determinada época y aún hoy sigue siendo de revisión obligada.
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Francisco Machuca dijo
Blake Edwards es un gran director y responsable de uno de los iconos más representativos de la historia del cien.¿Quién no conoce a la maravillosa y bella Audrey Hepburn con sus cigarrillos interminables? Capote es uno de mis escritores favoritos y su novela Desayuno en Tiffany`s la adoro.¿Y sabes por qué?porque la novela fue un punto decisivo para él.No tiene nada de la lírica gótica sureña de sus primeras obras.Aquí se coloca entre las celebridades de Nueva York.Atrevida en su día-se habla abiertamente de promiscuidad y homosexualidad-,pero su encanto no ha disminuido.Una brisa fresca del East River, de una época en la que algo así aún era posible.
Un saludo.
6 Septiembre 2008 | 04:20 PM