Análisis de películas inolvidables (sin spoilers) 3: ‘ÁNGEL’
Volver a ver la mirada felina de Marlene Dietrich te deja pegado a la butaca de un cine. Ayer tuve ocasión de poder disfrutar en los cines Golem de Madrid (dentro del ciclo de cine 'Dialogue Cinema' que les anuncié) de un clásico del cine llamado 'Ángel', de Ernst Lubitsch.
Es cierto que Dietrich se encuadra en ese puñado de actrices de belleza enigmática que puede uno identificar con años mágicos de la Historia del celuloide y mitos como Rita Hayworth, Ava Gardner o Marilyn Monroe. En cualquier caso, si bien Dietrich quizá no fuera tan bella como las citadas anteriormente, tenía una mirada y un rostro que transmitía sensualidad y elegancia por sí solas.
En 'Ángel' (1937), el alemán afincado en EEUU Ernst Lubistch siguió con su tónica habitual de ocultar planos en partes fundamentales de la narración, a modo de elipsis. Lo cierto es que logró una película plagada de elegancia, con diálogos esenciales encajados en los personajes secundarios (mayordomos, taxistas, etc) y con una trama muy simple pero no por ello carente de interés.
Se puede definir al filme como el ejemplo de la dualidad. Muestra a un personaje femenino (una Dietrich estupenda y arrebatadora) ya de por sí dual (con un lado bueno y otro más oculto). Luego están París y Londres, DOS ciudades mágicas con diferentes contrastes. También hay DOS personajes masculinos: un marido y un amante. Ambos se conocían de la época de juventud y no saben que comparten a un 'Ángel' (Dietrich).
En realidad solo sabemos que una misteriosa mujer llega a París con un nombre falso y no se da a conocer ningún detalle clave sobre ella. A partir de aquí, conoce a un hombre al que no dice nada de su pasado ni le menciona su nombre ni ningún otro aspecto de su vida. El espectador está perdido, pero sabe que la cosa se complicará. Y de hecho se complica...
'Ángel' merece al menos un calmado visionado para descubrir que la vida se puede retratar en cine con clase y elegancia, que todo el mundo puede conocer a un ángel o estar casado/a con un ángel. Lubistch trata de concentrar el hecho de lo complicada que es la decisión final a tomar.
Y ahí está la duda que se plantea en el filme. Ya saben que en estos análisis no hay spoilers y este no es una excepción. Tendrán que verla para saber qué hace Lady María Baker (Dietrich), y si finalmente se decanta por su amante (Melvyn Douglas) o su marido (Herbert Marshall).
Y luego quizá les queden dudas sobre si el personaje tomó la decisión correcta o no...








galeria59 dijo
Qué peliculas Alberto ...que buen cine ...que buenos guiones , música , actores , actrices ...qué delicia repasar " EL CINE ".
Un abrazo
28 Noviembre 2008 | 01:02 AM