La truculenta historia del tipo que se llevó un Goya en un ropero y se las da de salvador
Hay que tener mucho valor o mejor dicho, la cara MUY DURA para llevarse algo que no es tuyo a casa. Y más si se trata de un premio como el GOYA, que cuesta mucho ganarlo. El director Albert Solé casi se queda sin su premio al Mejor Documental. Me alegro de que todo se haya arreglado pero quiero explicar algo:
El sábado 31 de enero (un día antes de la Gala) yo estuve en esa discoteca/local de la calle Echegaray, casualmente. Me dijeron que al día siguiente, tras la Gala del domingo, había allí una fiesta reservada para una película con algunas nominaciones (no me dijeron el nombre del filme). Yo no acudí a la fiesta porque además tenía fiebre y pillaba lejos pero conozco a la encargada del ropero de dicho local y puedo asegurar que fue engañada por este tipo que le pidió "el abrigo y el Goya que hay en el suelo" (siendo el tío consciente de que no era suyo, porque aunque vayas borracho sabes que ese Goya no es tuyo).
Ha podido hacer daño a mucha gente pero eso no le importa porque fíjense: ha tardado un día en devolverlo para darse publicidad (sin dar la cara del todo, claro). Como habla tanto de la libertad de expresión, le diré lo que yo pienso. Creo que hay que ser un jeta para llevarte algo ajeno y encima aparecer al día siguiente en un periódico de difusión nacional para lograr publicidad, con la excusa de devolverlo.
El personaje es Kiko N. T., un crítico en paro al que elmundo.es le ha proporcionado un encuentro digital. Con esa moralidad no deberías llegar muy lejos, amiguete, aunque tal como están las cosas me espero de todo...
Albert Solé no quiere darle más bola a este hombre. Y hace bien.
De todos modos, Kiko, si querías una foto con el Goya, bastaba con pedírsela educadamente a algún premiado y no llevártelo primero sin ser tuyo para luego ir de salvador de causas pendientes. Aquí tienes un ejemplo con el gran Jess Franco (la pongo a baja calidad, algo borrosa, que uno ya no sabe de quién fiarse).





39escalones dijo
Pues así es, una jeta de aquí a Lima. Pero teniendo en cuenta que luego asomó por las páginas del diario El (in)Mundo, premio Goya perpetuo al mejor montaje (periodístico), creo que no hace falta añadir más.
Saludos.
4 Febrero 2009 | 08:30 AM