Crítica de 'This is it', un gran último homenaje a Michael Jackson
Tras la repentina muerte de Michael Jackson, cuando se anunció que se iba a rodar una película con los ensayos que el artista preparaba en el Staples Center de Los Angeles (sobre lo que iba a ser su anunciada gira de conciertos en el O2 Arena de Londres), más de uno se echó las manos a la cabeza. "Es un negocio"; "siguen explotando la gallina de los huevos de oro"; "ni siquiera se le deja descansar en paz", etc... fueron alguna de las expresiones que se pudieron leer y escuchar en muchos sitios.
En mi opinión este This is it, dirigido por Kenny Ortega (colaborador creativo y amigo del cantante), ha quedado mucho más que digno y honorable. Ortega ha tratado de brindar un homenaje póstumo a Michael Jackson y lo ha conseguido. Que luego se saquen millones por ello es otro cantar. Podrían destinarlos a causas benéficas, por ejemplo, lo cual haría más feliz a Jackson, esté donde esté.
Cinematográficamente hablando el filme hace un recorrido de varios meses (abril a junio de 2009) y mezcla imágenes del proceso de selección de los bailarines, los ensayos musicales, etc, finalizando con un tema inédito en los títulos de crédito (This is it), polémico porque al parecer no es tan inédito.
La película es un compendio de imágenes de 111 minutos (seleccionados entre 100 horas) que ahondan en el terreno documental y muestran que Jackson estaba en plenas facultades de baile, a pesar de la delgadez extrema y los rasgos extraños que se apreciaban en su cara por culpa de la cirugía. Aunque por desgracia en muchos de los temas no muestra una gran fuerza de voz, ya que en algunos tramos de los ensayos la descansaba, sí destaca el dueto con su corista en I just can't stop loving you y especialmente la interpretación de Man in the mirror. Le quedaba cuerda para rato en canto y baile a pesar de tener 50 años.
Un show innovador y un control absoluto
Jackson estaba haciendo algunas cosas increíbles nunca vistas en un espectáculo visual de música en directo, retocando detalles de pirotecnia, bailarinas contorsionistas en extrañas plataformas, él subido a una grúa a metros de altura sobre el público... Además, se describe como si fuera un concierto real, un montón de clásicos como Wanna be startin' something, The way you make me feel, Billie Jean, Beat it, Black or White, They don't care about us, Earth Song, Jam... y varias de los Jackson Five, como I'll be there pero destacan especialmente un par de coreografías novedosas que iban a ser algo indescriptible. En Smooth Criminal iba a combinar una mezcla de imágenes de películas como Gilda y El sueño eterno donde Jackson interactuaba con Rita Hayworth y Humphrey Bogart, huyendo de unos gangsters. Además, en Thriller había previsto un baile con zombis en vídeo en 3D. Una virguería que parecía factible y muy interesante.

La película demuestra que Michael Jackson siempre quería ir más allá y era perfeccionista en todo, supervisando cada uno de los detalles. Por eso veía que algunas cosas no cuajaban: "Bueno, para eso están los ensayos", añadía varias veces con una sonrisa. Cuando las canciones que estaba preparando no terminaban de ir como él quería y le preguntaban "¿Cómo quieres que suene esta canción, Michael?"; él espetaba: "Quiero que suene como en mis discos, como la conocen los fans". Jackson se dirigía a todo el equipo con una educación exquisita, incluso al replicar que había cosas que no le gustaban. "Os lo digo con amor, de verdad", se escucha al dirigirse a técnicos de sonido, músicos o alguien del equipo, cada vez que hacían algo que no convencía al artista. De hecho, pronuncia un discurso en el que dice: "sois como una familia para mí", y un mensaje desesperanzador: "Tenemos cuatro años para salvar el planeta".
Mimbres de una gira inolvidable
Podemos decir que los preparativos que estaba dando forma para el espectáculo This is it tenían un alma y una fuerza que iba a ser excepcional. Iba a ser su última gira y quería hacerla descomunal. Anunció 50 shows como una obra grande para que perdurara en el recuerdo siempre. Al final no pudo ser y es una lástima porque vislumbramos que podía haber salido algo casi mágico si Jackson hubiera podido dar tan solo uno de los 50 conciertos previstos. This is it tenía mimbres para ser una gira inolvidable pero la vida es dura e injusta y las cosas no salen siempre como deberían salir. En definitiva, un filme que guste o no, pasará a la posteridad por su carácter póstumo. Los fans no saldrán defraudados y los no fans muy probablemente tampoco. La película es un gran último homenaje para Michael Jackson.







Alberto Q. dijo
Sé que es un post largo y solo los muy interesados la leerán pero es un post especial. De hecho es la crítica completa publicada en PASIONPORELCINE.es (cosa que no suelo hacer).
Saludos a todos.
31 Octubre 2009 | 02:53 AM